...incluso allí en Comisaría pero nadie dice nada. Se ponen muy nerviosos.
En mi experiencia profesional y en la vida las mejores historias no llegan a ti preguntando.
Llegan al despiste cuando menos te lo esperas y tu interlocutor baja la guardia.
Ayer sin más un compañero nos contó un pelotazo social y afectivo sin preguntarle nada. Nos quedamos de piedra, necesitaba soltarlo.
Y aquí seguimos esperando a que alguien suelte la lengua y la basura de una vez.
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