miércoles, 22 de julio de 2026

Facendo memoria; V

Hace aprox unos veinte años me comentaron que el hijo de uno de los empresarios más simpáticos, riquiños y carismáticos a pesar de su gomina y su look de dandy,se metía unas juergas criminales. De aquellas ya estaba casado y supongo que con hijos pequeños. El caso es que el tipo no quería renunciar a sus juergas creo que salvajes y para eludir el cerco de su mujer decía que iba a pescar, creo que a hacer pesca submarina: con su arpón su neopreno y los artilugios que él creía necesarios. Quien me lo contó se reía a dolor. Creo que alguna vez la mujer lo cachó o tuvo que entrar con el outfit de fisher en algún bar. En aquel momento no le di demasiada importancia a la anécdota, hasta que hace poco caí que este era uno de los amigos de P. Creo que practicaba con él otro tipo de pesca, o se dedicaba a los rescates. No me acuerdo bien. Para mí también pasaron veinte años.

3 comentarios:

  1. Ese selecto club de machitos era sobre todo de burdeles blanqueados, y de llevar jovencitas a sus fiestas en el Plazo para trabajar de azafatas. Si los padres de algunas de esas crías se enteraran...

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  2. Yo no los veo tan selectos. Los veo patéticos. Enchufados en las empresas del capitán. Sólo pensando en fiestas y en ese club decadente y con ese mal de altura que tienen me parecen lo puto peor. Ya sin pensar en sus otros gustos y aficiones, que para mí rozan lo delictivo.

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  3. Las alcantarillas de Vigo, bueno, de este país, no tienen sitio para tanta rata.

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