miércoles, 29 de julio de 2026
La última palabra…. Otros
Hay gente que quiere decir siempre la última palabra: cuando, cómo y donde quiere. No se dan cuenta de que las palabras las lleva el viento, nos podemos tapar los oídos e incluso hay mensajes que se pueden borrar, sin leer o escuchar. Es lo mejor!
martes, 28 de julio de 2026
domingo, 26 de julio de 2026
viernes, 24 de julio de 2026
Sí, sí que hay límites…
...y si no los pones tú o no los respetas los pongo yo. Aquí ni se reciben ni se escuchan audios, se borran, ya no sé cómo decirlo: NO LOS OIGO, LOS BORRO.
El creador de atmósferas de Pontevedra
Ríen en Pontevedra y no paran con el "creador de atmósferas" un decorador de grandes eventos al aire libre que ha quedado al descubierto en la novela de moda.
La novela leída desde una óptica femenina es cruda e inquietante; autobiográfica claro. Pues imagínense de una autora que se mueve entre Pontevedra y Marín todo el mundo los conoce.
La crujida es monumental. Y dicen que tiene dividida a toda la ciudad porque la autora se hizo un "shakirazo" con un libro en vez de con una canción.
Hay quien dice: chica haber ido al juzgado!! Pero en el juzgado no se ganan estos casos de manipulación y violencia sutil...
Lo que no pensó el elemento, ni ella quizás, en que la novela iba a ser un bombazo editorial,que hizo correr ríos de tinta y minutos de televisión...
Y que todo el mundo sabe quiénes son. Por eso el creador de atmósferas que así se autodefine en su linkedin, igual está ya creando un paisaje de huída. No sé si la lección que está recibiendo es incluso demasiado grande para él.
El libro se llama "Comerás flores" de Lucía Solla.
miércoles, 22 de julio de 2026
Facendo memoria; V
Hace aprox unos veinte años me comentaron que el hijo de uno de los empresarios más simpáticos, riquiños y carismáticos a pesar de su gomina y su look de dandy,se metía unas juergas criminales.
De aquellas ya estaba casado y supongo que con hijos pequeños.
El caso es que el tipo no quería renunciar a sus juergas creo que salvajes y para eludir el cerco de su mujer decía que iba a pescar, creo que a hacer pesca submarina: con su arpón su neopreno y los artilugios que él creía necesarios. Quien me lo contó se reía a dolor. Creo que alguna vez la mujer lo cachó o tuvo que entrar con el outfit de fisher en algún bar.
En aquel momento no le di demasiada importancia a la anécdota, hasta que hace poco caí que este era uno de los amigos de P.
Creo que practicaba con él otro tipo de pesca, o se dedicaba a los rescates. No me acuerdo bien. Para mí también pasaron veinte años.
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