martes, 25 de agosto de 2026
La penúltima fiesta del verano
No fue en el pazo del pan. Ni siquiera fue un pazo. Es una casona de piedra al que ellos llaman la granja.
Fue bonita, fue divertida, tenía su enjundia. Quizás era lo único que sabía hacer aquella gente: montar fiestas de diversa índole; que también hay que tener arte para eso.
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Y aún quedan los Liñares no te olvides!
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